Blancos hoteleros

El mito del número de hilos: por qué los hoteles no compran sábanas de 1,000 hilo

El mito del número de hilos: por qué los hoteles no compran sábanas de 1,000 hilo

Si vas a equipar un hotel o un Airbnb, olvida lo que dice la etiqueta de las sábanas de tienda departamental. Ningún hotel serio compra sábanas de 800 o 1,000 hilos. La hotelería compra entre 180 y 400 hilos reales, y hay razones técnicas para eso.

Qué mide el número de hilos

Es la suma de hilos en una pulgada cuadrada de tela: los de urdimbre (a lo largo) más los de trama (a lo ancho). La norma ASTM D3775, que define cómo contarlos, es clara: cada hilo cuenta como uno, aunque esté formado por varios cabos torcidos.

La cifra te dice qué tan cerrada está la tela. No te dice de qué fibra es, qué tan grueso es cada hilo ni cuántas lavadas industriales aguanta.

Cómo se infla la cifra

Para llegar a 800 o 1,000 hilos, el fabricante tuerce dos, tres o cuatro cabos muy delgados y cuenta cada cabo como si fuera un hilo. Una tela de 300 hilos de dos cabos se anuncia como "600 hilos"; una de cuatro cabos, como "1,200".

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) opinó en 2005 que anunciar "600 hilos" para esa tela engaña al comprador, y que lo correcto es decir "300 hilos, hilo de 2 cabos".


¿Por qué la hotelería compra con otro número?

Los proveedores hoteleros no usan la cifra de tienda. Usan la especificación T: T-180, T-200, T-250, T-300. Es el mismo conteo por pulgada, pero siempre de hilo sencillo, sin inflar. Las cadenas de lujo trabajan entre 300 y 400 hilos reales en percal o satín de algodón peinado; los hoteles de alta rotación, entre 180 y 250 en poli-algodón.

¿Por qué no suben más? Porque una sábana de hotel se lava de 150 a 200 veces o más, a 60 u 70 °C, con cloro, centrifugado y planchado en calandra. Ahí la cifra inflada juega en contra:

  • Se rasga antes. Los cabos delgados que se usan para inflar el conteo tienen menos resistencia a la tracción y al rasgado que un hilo sencillo más grueso. En la calandra y en la centrífuga eso se nota en hoyos y orillas abiertas.
  • Hace más pelusa. Más cabos finos en la superficie es más fibra suelta con cada lavada: bolitas y tacto áspero aunque la sábana esté entera.
  • Guarda calor. Una tela muy cerrada deja pasar menos aire. En clima cálido el huésped lo siente.
  • Tarda más en secar. Más tela por centímetro es más agua que sacar: más tiempo de secadora, más gas y más desgaste por ciclo.

Por eso un percal hotelero de 250 hilos de algodón peinado dura y se siente mejor que una sábana de 600 hilos de cabos delgados y algodón cardado.

Lo que sí debes revisar antes de comprar

  1. El hilo. Algodón peinado, que elimina las fibras cortas que hacen pelusa, y un grosor adecuado para lavado industrial.
  2. La composición. Poli-algodón para alta rotación (resiste más lavadas, seca rápido, se arruga menos); 100% algodón cuando la experiencia del huésped manda.
  3. El tejido. Percal para uso pesado y clima cálido; satín para una cama más lisa y elegante.

Por qué en The Host Supply vendemos Farreti

Todas nuestras sábanas son de Farreti Blancos, fabricante mexicano con 30 años haciendo blancos solo para hotelería. Farreti teje desde la materia prima con algodón peinado y prueba sus telas en laboratorio contra tracción, rasgado y pilling. No diseña para la etiqueta: diseña para el uso industrial.

  • Airbnb o alta rotación: Percal Estándar o Percal Premium, poli-algodón.
  • Hotel boutique: Satín.
  • Lujo: 300 hilos 100% algodón, hilo sencillo, contado como marca la norma.

¿Equipas varias habitaciones? Escríbenos por WhatsApp y te cotizamos blancos Farreti por volumen.

Puede que te interese

El Protocolo De Lavandería Que Ayuda A Prolongar La Vida Útil De Los Blancos Hoteleros